Feliz Cumpleaños Cesar Cueto [El Poeta de la Zurda]

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Bajopontino, nació en el Rímac en 1952 y fue ahí también donde empezó su carrera futbolística en las divisiones infantiles del Peruano Fútbol Club. Sus innatas condiciones no pasaron inadvertidas para los “exploradores” de Alianza Lima donde integró dos equipos juveniles, pero ya a los diecisiete años, en 1969, mereció el honor de ser incluido en la primera división. En 1972 fue temporalmente cedido al club José Gálvez, de la cuidad pesquera de Chimbote, donde cumplió una actuación excelente. Al año siguiente fue reincorporado al primer equipo de Alianza. Su debut internacional se produjo en 1975, cuando remplazó a Cubillas contra Bolivia en el Sudamericano de 1975. Durante se torneo también tuvo su primera chance internacional su compañero de línea José Velásquez, entonces también jugador de Alianza.

En 1978 intervino en el Mundial de Argentina, y tuvo el honor de marcar el primer tanto de la selección en el histórico partido contra Escocia. Es el gol que más recuerda de todos los conquistados en su carrera. En 1979 pasó a desempeñarse en el Nacional de Medellín (Colombia) donde jugó tres temporadas y se convirtió en un verdadero ídolo y capitán, logrando el campeonato de 1981. Ese mismo año fue convocado por Tim para la selección que debía enfrentarse con Colombia y Uruguay en las eliminatorias del Mundial de España 82, siendo titular inamovible, su actuación en Montevideo cuando Perú ganó a Uruguay merecieron elogios de la prensa charrúa los cuales lo calificaron de “poeta de la zurda” y “dueño y señor del partido”. El Mundial de España no trajo satisfacciones para Perú y menos para Cueto que jugó algunos de sus más bajos partidos de su carrera, Tim declararía luego que se iría a la tumba sin entender porque Cueto no jugó bien un solo partido durante el torneo mundialista.
En 1982 integró el equipo de América de Cali, también de Colombia, permaneciendo ahí por dos temporadas Y destacando con preciosos goles, como los dos que marcó en el Maracaná ante Flamengo. Otra gran jugada que se le recuerda fue la de la eliminatoria de 1985 en Buenos Aires, donde desafiando las leyes de la física, pasó entre dos defensores argentinos y habilitó a Barbadillo, para que “Patrulla” anote el segundo gol peruano en el empate que estuvo a punto de darle la clasificación a México 86 a la selección peruana.
Después de la tragedia de Ventanilla (diciembre de 1987), Cueto se volvió a vestir de corto después de un tiempo fuera de las canchas para ayudar a su club y rendir homenaje a los deudos de las víctimas hasta el año siguiente, cuando un lamentable incidente lo alejó otra vez del fútbol competitivo. En abril de 1988 en un partido contra Unión Minas, Cueto recibió dos patadas arteras del zaguero José Ruiz. Producto de este exceso, Cueto sufrió una fuerte lesión, siendo operado y entrando en un proceso de rehabilitación.
Después de esa lesión, la vida de Cueto estuvo marcada por constantes retornos y despedidas del fútbol profesional. En 1990, a los 36 años, César volvió a jugar por Alianza, alternando en algunos partidos; sin embargo, a los pocos meses se retiró otra vez. No obstante, ya con 38 años encima, Cueto volvió al plantel de Alianza, este nuevo retorno se dio simultáneamente con su trabajo en la Copa América de Chile 91 como asistente del técnico Miguel Company. Cueto permanece hasta hoy como asistente y forjador de nuevos valores en su equipo de siempre, Alianza Lima.

Características:
César Cueto fue uno de los jugadores más técnicos que a producido el fútbol peruano. Su excepcional habilidad, su inteligencia para buscar los claros y su categoría para proyectarse al ataque, lo han hecho ganar un lugar entre las grandes glorias del balompié nacional.

¿Sabían qué…?

* El partido más recordado por César Cueto durante su época en el José Gálvez de Chimbote, fue uno realizado contra la “U”, donde vencieron a los cremas por 3 a 1, con dos goles de Cueto.

* En 1977, César Cueto marcó uno de los goles más espectaculares de los campeonatos peruanos. Fue frente a Sporting Cristal. Cueto vio al “loco” Quiroga adelantado y desde media cancha le clavó la pelota en la valla.

* Cueto es conocido como “el poeta de la zurda”, pero su primer apodo era “loro” porque era un jugador muy callado y tímido.

* Cueto cumplió una actuación memorable en un encuentro amistoso contra Colombia, cuando con 45 años encima, jugó unos minutos y con un elegante taconazo de espaldas al arco habilitó a José Pereda para marcar un magnífico gol.
Cortesía: http://www.arkivperu.com
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“EL POETA DE LA ZURDA CESAR CUETO CUENTA SU HISTORIA”
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¿Quién te lleva a Alianza?
-Fernando Martínez, el her­ma­no menor de “Babalú” Mar­tí­nez, cuando tenía 12 años, pasé la prueba, pero ya tenían el equipo formado y me dijeron que regresara en enero.
¿El “Cholo” Castillo era el entrenador?
-Sí, el “Cholo”, era el técnico de los menores, estaban en el equipo Miguel García, José Velásquez, Jesús Rodriguez Rincón (Jero), Reynaldo Barquero, Alfonso Lazón, “Papocho” Rubia­nes y Lucio Gutiérrez, entre los que más recuerdo en los juveniles.
¿Cuál era tu puesto de chiquillo?
-Puntero izquierdo, pero también como tercer mediocampista, porque por esos años ya se empezaba a jugar el 4-3-3.
¿Qué entrenador te promocionó al primer equipo?
-Don Jaime de Almeyda, él era brasileño. Debuto en 1969 ante Deportivo Municipal. Tenía apenas 16 años.
¿Recuerdas cómo formaba esa delantera de Alianza?
-Claro. Estaban “Pitín”, Baylón, “Perico”, el “Nene” Cubillas y “Babalú” Martínez. Yo entré por “Babalú” en el segundo tiempo.
¿Qué sentiste cuando te dijeron que ibas a debutar?.
-Nada. Lo importante para mí era entrar y jugar. No había tiempo ni para pensar en los nervios
del debut.
¿Qué te dijeron “Perico” y “Pitín” que eran los mayores?
-Me palmotearon la espalda y me dijeron que jugara tranquilo, que ellos me iban a respaldar.
¿Cómo se da tu pase al José Gálvez de Chimbote?
-Yo tenía contrato con Alianza dos años y uno de prórroga. Cumplí los 3 años de alternar con esos “monstruos” de jugadores que tenía Alianza y quedé libre para firmar por el Gálvez.
¿Fue bueno el contrato con el Gálvez?
-Muy bueno. Con ese dinero que me dieron le pude comprar una casa a mis padres. Me fue súper bien. En 1972 teníamos un equipazo: “Chimango” Mazzo, Lucho La Fuente, Augusto Prado, “Papocho” Rubianes, Tito Elías, Otorino Sartor, Marco Portilla, papá de Guliano. Se hizo un buen equipo que fue el deleite de todo Chimbote. Yo era el más chiquillo y me trataron con cariño, jugué de “10” e hice un buen campeonato.
Dime una cosa, César, ¿Marcos Calderón te llamó para integrar esa selección que campeonó en la Copa América 1975?
-Sí, jugué un partido entero ante Bolivia. Es que después llegaron los consagrados como Teófilo y Hugo Sotil.
Con Alianza campeonaste en 1977 y 1978
-Sí, Se hizo un buen equipo. Se había contratado a Teófilo, a Sotil, Velásquez, después llegó Guillermo (La Rosa).
Antes de ir al Mundial de Argentina 78 no estabas consolidado como titular todavía porque Marcos jugaba con Velásquez, Alfredo Quesada y el Nene en la volante.
– Sí, es verdad
¿Cómo alcanzas el titularato?
-Un día entrenábamos en el estadio Nacional con la selección y dos horas después lo hacía Argentina. César Luis Menotti, DT de ellos, estaba mirando nuestro partido de práctica y cuando los periodistas lo entrevistaron les dijo que le había gustado el “8” de Perú. Ese “8” era yo. Creo que por eso es que Marcos se anima a ponerme como titular, creo que Teófilo le habló y me dio el titularato. Pero ojo, en el puesto mío jugaban Percy (Rojas), Arturo Bisetti, quienes también eran buenos jugadores. Pero ya en los próximos partidos amistosos convencí a Marcos y me puso de titular.
El me­dio campo que in­te­gras­­te en el Mun­dial 78 con José y el “Ne­ne” fue considerado el mejor de la primera rueda…
-Sí, la prensa extranjera y los mismos argentinos nos consideraron el mejor medio campo del Mundial en la primera fase.
¿Pensaste en algun momento que Escocia nos pasaba por arriba al menos los primeros minutos?
-No, en realidad no.
¿En qué mo­mento se recuperan?
-Estábamos serenos en la cancha. Media hora tardamos en hacer nuestro fútbol y después vimos que era posible empatar y anoté el empate. Y el penal que atajó el “Loco” Quiroga” nos ani­mó más. Atajó bien Ramón y fue importante para otra vez no te­ner que re­mon­tar un resulta­do ad­verso.
¿Có­mo fue con­tra Ho­lan­da?
-Duro. Di­fícil también, pero sacamos un buen resultado que nos ponía al borde de la clasificación.
¿Por qué crees que nos goleó Argentina en Rosario?
-Fue un equipo superior. Pero en algunos momentos le jugamos de igual a igual como que un tiro de Muñante chocó en el palo y un remate de Juan Carlos (Oblitas) salió ligeramente desviado.

¿Cómo llegas al Nacio­nal de Medellín?
-Fuimos con Alianza a un cuadrangular que se jugó allí en 1979 y campeonamos. El primero que ligó contrato fue Guillermo (La Rosa). Después ya vino por mí el empresario y me habló para ir al Nacional. Acepté la propuesta y me fui a Medellín, donde estuve muchos años

“Pacho” Maturana cuenta en su libro que un jugador rival te pateó en el suelo y él fue y le metió un puñete…
-Sí, es verdad. “Pacho” era mi compañero en el Nacional y era un defensa limpio, no pegaba patadas. Por eso sorprendió esa reacción. Dice que su papá lo felicitó por haberme defendido.

Cuenta que le dijo: “Al defender a César, defendiste al fútbol”.
-Sí, eso cuenta en su libro.

¿Tienes un cariño especial por el Nacional?
-Siempre donde he ido, he disfrutado, he jugado con cariño. Quiero mucho a Colombia, especialmente a Medellín, un lugar donde he vivido tantos años y la gente también me quiere mucho. Puedo decir que me siento como en mi casa.
El “Pibe” Valderrama dice que fuiste su maestro.
-Le agradezco que diga eso, pero él también ha sido un extraordinario jugador.
De ahí pasaste al América de Cali ¿no?
-Sí, fue en 1984, y campeonamos en el torneo local.

¿Crees que la selección peruana de 1981 fue la mejor que integraste?
-Sí, en gran parte creo que si. Hicimos un buen fútbol. Jugué toda la Eliminatoria y logramos clasificar a España 82.

Aún recuerdo ese partidazo que jugaste en el Centenario en el 81…
-Es un lindo recuerdo. Todos jugamos bien. Fuimos un equipo.

Recuerdo que un co­mentarista de una radio uruguaya le dijo al reportero de planta baja que te revisara el pie izquierdo porque le parecía que tenías una mano abajo…
– Creo que estuvo un poco exagerado (Sonrie)

César, a la vuelta de los años, ¿Qué pasó en España ’82?
-Hicimos una buena gira antes del Mundial y nos fue bien. Le ganamos a Francia en el Parque de los Principes, a Hungría en Budapest. Pero el problema vino cuando no se puso al mismo equipo de las Eliminatorias. Hubo muchos cambios.
¿Ustedes no intervenían para sugerirle a Tim?
-El tenía la responsabilidad de hacer el equipo y los cambios que creía conveniente

Dime la verdad, ¿subestimamos a Camerún?
-No. El problema es que en un Mundial no hay revanchas. No nos favoreció debutar con un empate, Camerún nos empató y después también empatamos contra Italia y caímos ante Polonia. Además en el equipo titular ya no estaban Chumpitaz, Rojitas (Roberto) por lesión. Y todo eso nos afectó. Se sintió la ausencia del gran capitán por su experiencia

Una de las cosas que más se te recuerda es ese golazo de media cancha que le hiciste al “Loco” Quiroga en un partido Alianza – Cristal en 1977…
-El como todo arquero argentino, siempre atajaba adelantado. Antes era el estilo que tenían.

¿Lo mediste o fue champa?
-En el primer tiempo lo fui midiendo, pero no me animaba. En el segundo tiempo, esperaba que me dé una luz y lo vi adelantado. Por eso le tiro de media distancia y salió un golazo. Aunque cuando yo levanto la cabeza era para dar un pase largo a la izquierda, pero como lo vi adelantado le meti el tiro al arco.

Otra tuya que más recuerdo fue cuando hiciste esa jugadaza ante Giusti y Trossero, saltando por encima de ellos como un torero que va a poner una banderrilla y se la diste larga a Barbadillo, quien anotó en el Monumental de River en 1985 ¿Te acuerdas?
-Sí, la recuerdo porque era nuestra victoria parcial y nos poníamos 2-1.

¿Cómo hiciste para salir en medio de un mar de piernas?
-La que hacemos en el barrio de chicos. El doble toque y a pasar.

Al día siguiente en el Hotel Presidente, don Roberto Scarone leyendo la revista El Gráfico decía que si esa jugada la hacía Maradona le daban 5 páginas.
-Le agradezco a don Roberto sus palabras.

¿Quién fue tu mejor entrenador?
-De todos aprendí algo.

¿No lo dices por diplomacia?
-No, es verdad. Desde cuando me dirigía Company y yo era niño.

Integraste un comando técnico con Miguel, ¿no?
-Sí, cuando dirigió la selección en 1991. El es uno de los mejores entrenadores del país, pero no le dan oportunidad acá.

¿Recuerdas a todos los que te dirigieron?
-Claro, don Miguel Ortega en el Gálvez, el “Cholo” (Castillo), don Jaime de Almeyda, Oswaldo Zubeldía, el doctor Ochoa Uribe, Marcos (Calderón). Todos ellos me dejaron enseñanzas.

¿Quién fue tu ídolo?
-Idolo en sí, no tuve. Yo sólo buscaba que jugar y admirar el buen fútbol

Entonces te cambio la pregunta. ¿A quiénes admirabas?
-A “Perico” León, a él lo veía todos los días en el entrenamiento.

¿Qué otros jugadores te gustaban?
-Los “Carasucias” de Breña que la integraban “Puchito” Oliva, “Pinocho” Urrunaga y “Jota Jota” Avalos. Hacían un futbol de habilidad, de toque, de pared.

¿Cuál te gusta más, el fútbol argentino o brasileño?
-Siempre admiré al fútbol brasileño. Porque tiene gran capacidad, de dominio y excelente control de balón. Llevan la pelota pegada al pie con la gran virtud de ir siempre hacia adelante.

¿Qué opinas de Diego Maradona?
-Un jugador de otro lote. No lo va descubrir ahora el César.

¿Cómo entrenador?
-Está empezando. Hay que esperarlo porque comienza de cero. Es un ténico joven.

¿Tiene mucho mundo futbolístico, no?
-Seguro. Más que muchos. Me molesta que sea criticado por entrenadores que porque han estudiado 2 años en una escuela pretendan saber más que él. Hay que respetar que tiene más de 30 años metido en el fútbol.
¿Qué liga de fútbol de mundo te gusta más?
-La Liga Premier de Inglaterra. Porque jugan con un control de balón y una precisión extraordinaria.
¿Además de Colombia en qué otro país te hubiese gustado jugar?
-En Brasil y también en Alemania
¿A qué zurdos admiraste?
-Primero a Rivelinho, después viene Overath, bueno Diego (Maradona) y Van Hanegem, el holandes, y por encima de todos, aunque no es zurdo, Pelé.
¿Quiénes son tus mejores amigos?
-Bueno, Guillermo La Rosa, que es como mi hermano, Jaime Duarte y Marcelo Villanueva, amigo del barrio.
¿Algun plato en especial?
-Ceviche. Si voy a una picantería soy capaz de comerme tres platos.
¿Cuál crees que fue el momento más feliz de tu vida?
-Toda mi vida la he vivido con intensidad. Siempre he disfutado lo que he hecho.
¿Qué tipo de música?
-Sal­sa, para es­cucharla con los amigos. Pero no me siento solo a escuchar una canción.
¿Te animarías a hacer una selección ideal?
-Ahorita no. Quiza si me dejas pensar detenidamente lo haría.
Pero si te animarìas a decirme quiénes son los 5 mejores futbolista que dio nuestro país…
-Bueno, es riesgoso, pero anota: “Perico”, Chumpitaz, Julio Meléndez, el “Nene” y el “Cholo”, pero…
¿Te quedaste corto?
-Yo creo que falta nombrar a Roberto Chale, a Lucho La Fuente.
¿Qué sientes cuando ves a nuestra selección actual?
-Quisiera estar dentro de la cancha.
¿Sufres cuando perdemos?
-Por supuesto.
¿Cómo podemos salir de esto?
-Volviendo a nuestra raíces. A jugar tocando, haciendo paredes. Ir al frente, buscar al arco rival.
Lo que nunca debimos haber perdido, sino potenciarlo, ¿no?
-Seguro. Nos hemos confundido tanto que ya no sabemos a qué jugamos.
¿De quienes crees que sea la culpa?
-Yo no sé de quién es la culpa.
¿Crees que se debió manejar mejor el escándalo del Golf?
-A estas alturas ya no sirve opinar. Ahora que terminaron las Eliminatorias muchos dirán esto o aquello. Ya es tarde. Las cosas se dicen antes.
¿No crees que debió haber un diálogo?
-Eso sí. “Chemo” tomó la decisión y él sabe por qué lo hizo. No es justo que nos pongamos a opinar ahora que ya pasó todo.
¿Qué lugar ocupa la religión en tu vida?
-Estoy en la iglesia Católica.
¿Pensé que eras evangélico?
-Dentro de la iglesia hay una comunidad que se llama Camino Catecúmeno estoy ahí hace muchos años y me siento bien. Guillermo también está conmigo.
Le da un sentido a tu vida
-No hay que perder el amor de Dios. En mi vida está por encima de todo. Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios.
¿Qué le dirías a un zurdito que recién empieza?
-Que en el barrio te puedes cabrear a 20, pero cuando vas a otro barrio cambia. No se trata de decir yo juego mejor, sino hay que demostrarlo.
 Cortesía:Diario El Bocón
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Lo que no sabía del ‘Poeta’ Cesar Cueto
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Por: Margarita Rivera Monforte

Quienes lo vieron jugar aseguran que escribía poemas en la cancha. Su estilo único, vistoso y la especial manera en que cubría la pelota para evitar la marca rival hicieron de César Augusto Cueto Villa, solo César Cueto, uno de los futbolistas más recordados en el panorama nacional y mundial.

No llega ni al metro 70, de hecho mide 1.67 metros, y no pasaba de los 65 kilos, pero durante el tiempo que exhibió su exquisita técnica en los campos supo cómo sembrar rivales que lo superaban visiblemente en estos dos elementos que, con los años, algunos creyeron –o creen– vitales para la práctica del dizque fútbol moderno.

Fueron tales sus jugadas y el talento que mostró en el Perú y en Colombia, donde destacó nítidamente tanto en el Nacional de Medellín como en el América de Cali, que cracks de la talla del internacional Carlos ‘Pibe’ Valderrama lo consideran ídolo y ejemplo para el despunte que tuvieron sus carreras.

Dueño de una zurda prodigiosa, fue parte de una época dorada de Alianza Lima, junto a Teófilo Cubillas y Hugo ‘Cholo’ Sotil, además de titular indiscutible de la selección peruana entre mediados del 70 y los 80.

Fue parte del equipo nacional que logró la Copa América 1975, aunque una lesión le impidió jugar todo el torneo. Estuvo en los Mundiales de Argentina 78 y España 82 e integró el combinado patrio en las eliminatorias a México 86.

¿Pero dónde aprendió lo que sabía y que hoy imparte a los niños de las divisiones menores de su querido Alianza Lima o en la escuela de fútbol que dirige junto a Guillermo ‘Tanque’ La Rosa en la Universidad Agraria La Molina? Quién mejor que el propio César Cueto para contarlo, así como otros secretos de su profesión y su vida personal.

Es increíble que pasen los años y hasta ahora nadie logre imitar su manera de pisar el balón y darle la vuelta sin que se lo quiten…

Ah, jajajaja, eso era parte de lo que uno aprendió de chico.

¿Era nacido?

Bueno, cuando uno nace con cierto estilo, luego trabajas en ello y lo perfeccionas con el tiempo.

La gente recuerda mucho esa parada de balón y la vueltecita que le dio en el partido con Argentina, en Buenos Aires, último de la eliminatoria para México 86… Son jugadas que salen y, como te digo, se aprende y se trabaja… Ya, diga la verdad, ¿alguien le enseñó a hacerla? Jajajaja… La verdad es que la aprendí en la calle.

¿Cómo así?

A mí siempre me gustó jugar fútbol, desde muy niño. Pero no siempre estuve en una cancha, empecé en mi barrio, en el campo.

¿Entonces?

Lo que pasa es que el campo estaba a los lados de la pista, es decir, la pista estaba en el medio, no teníamos una cancha propiamente dicha. Entonces, uno que era flaco y algo chico tenía que ingeniárselas para que no te quiten el balón y para que no te atropellen los carros.

¡Mi Dios! ¿Cómo así?

Es que trasladábamos la pelota de un lado a otro y a veces venían los carros y había que pasarla por debajo, uno para que no nos atropellara y otro para que no reventara el balón.

Jajajaja, la calle fue el mejor maestro…

Y eso no es todo, porque, además, teníamos que cuidarnos de la policía, que no dejaba que jugáramos en la calle. Ni bien los veíamos teníamos que correr y tirar el balón al techo. Ah, pero todavía hay más, porque ya jovencito también debía estar atento a que no me viera la enamorada jugando. Eso me enseñó a proteger la pelota y evadir cualquier marca, jajaja.

Buena historia, profesor. Tengo una duda, ¿siempre quiso ser futbolista?

Es gracioso, pero no. Como todo niño, no sé si hasta ahora pasa igual, yo me entusiasmé con otra profesión, me gustaba el fútbol desde pequeño, pero mi ilusión no estaba allí, sino en la medicina.

¿César Cueto médico?

Pues sí. Pero no solo porque era la profesión que más llama la atención de un niño, sino porque una experiencia en un hospital me marcó y me hizo sentir la necesidad de servir.

¿Qué sucedió?

Una vez fui con mis padres al hospital Santo Toribio de Mogrovejo, que queda en los Barrios Altos. Mientras esperaba, pude ver a gente con tubos, catéteres y otras cosas que me impresionaron. Entonces me dije que yo sería médico, para poder ayudar a la gente a salir de tantos problemas.

¿Cuándo se decidió por el fútbol finalmente?

Con el tiempo. Me encantaba jugar. De hecho, nunca pensé en hacerlo profesionalmente. Para mí lo más importante siempre fue jugar y, ya ves, Dios me bendijo permitiéndome hacerlo y nunca me desvinculé de mi pasión.

Dios también se ha convertido en una parte muy importante de su vida…

Así es, encontrarme, reconocer su amor, ha sido lo más grande que me ha ocurrido y por ahora camino pregonando ese amor que nos permite avanzar en todo, valorar lo que hacemos y la familia, que debe estar siempre unida y buscar lo mejor para todos sus integrantes.

Los éxitos deportivos, que incluyeron tres títulos nacionales con Alianza Lima (75, 77 y 78), un campeonato colombiano con Atlético Nacional (81) y otros dos con América de Cali (84 y 85); así como una Copa América con Perú (1975) y una Copa Marlboro con Sporting Cristal (1988) no le nublaron la mente.

A César Cueto le llegó un nuevo momento en la vida y como misionero de Dios solo recuerda sus mejores épocas para dar ejemplo de lo que el trabajo y la dedicación pueden lograr. Mañana conoceremos más de este zurdo considerado entre los más hábiles de la historia del balompié mundial, al lado de figuras de la talla de Diego Armando Maradona, entre otros.
Cortesía: http://todosport.pe

César Cueto “El poeta de la zurda”

Es uno de los mayores talentos que ha dado el fútbol peruano a lo largo de su historia y contemporáneo de jugadores como Héctor Chumpitaz, Teófilo Cubillas, Juan Carlos Oblitas o Hugo Sotil. Dejó huella allí por donde pasó destacando sobre todo dos clubes, el Alianza de Lima de sus amores y el Atlético Nacional colombiano. Nacido el 16 de Junio de 1952 en Lima (Perú) fue un centrocampista ofensivo de enorme calidad. Hábil, fino y elegante, tenía una gran capacidad para organizar el fútbol de su equipo gracias a sus pases milimétricos y su visión de juego.
16-06-1952++++Comenzó su carrera en las categorías inferiores de Alianza de Lima y debutó en el primer equipo cuando contaba con 16 años en un encuentro ante Deportivo Municipal. Sus primeros años en el cuadro capitalino los pasó alternando la titularidad con el banquillo debido a la gran competitividad existente. Por ello llegó a un acuerdo con el club para marcharse a José Gálvez FBC en 1972, en un curso en el que se estrenaban en la máxima categoría. Allí explotó en un fabuloso centrocampista con olfato de gol y ayudó a su equipo a liderar la Zona Regional del Campeonato Peruano y acceder a la liguilla final. En ella finalizaron en 4º lugar pero sin posibilidades de luchar por un trofeo que se llevó Sporting de Cristal. La campaña siguiente los resultados no fueron los esperados y se consumó el descenso después de ocupar la penúltima posición en la tabla a un punto de la salvación. Decidió entonces firmar un año con Deportivo Municipal donde su actuación fue muy irregular debido a los problemas económicos que tenía La Academia. Regresó a Alianza de Lima en 1975, un año que Cueto siempre recordará por la brillantez de juego que desplegó. El conjunto blanquiazul fue el dominador de la competición tanto en la liga regular como en la liguilla final y obtuvo el título de campeón nacional. Dirigidos por Marcos Calderón el once base ese año fue el siguiente: Gonzales Ganoza, Moisés Palacios, Salvador Salguero, Javier Castillo, Julio Ramirez, Jaime Duarte, José Velasquez, César Cueto, Carlos Gómez Laynez, Juan Rivero y  Juan José Avalos. Iniciaron la temporada 1976 ilusionados con su participación en la Copa Libertadores y el objetivo de revalidar el título liguero. Finalmente la actuación no fue la esperada y en la competición continental pese a liderar el grupo 4 con conjuntos colombianos y peruanos cayeron en las semis ante Cruzeiro y LDU de Quito. Mientras, en la Liga, se dejaron ir cuando vieron que no alcanzarían el título y acabaron en 5º lugar. Entre 1977 y 1978 Alianza formó uno de los planteles más importantes de su historia que les llevó al bicampeonato. En el primer curso superaron a Colegio Nacional Iquitos por un punto en el Grupo A y en la liguilla se impuso en una dura pugna a Sporting de Cristal. Aquella temporada también es recordada por el apabullante triunfo por 6-1 ante Universitario de Deportes en el “Superclásico del fútbol peruano”. La campaña venidera de 1978 también se logró el triunfo de manera muy ajustada, empataron a puntos con Coronel Bolognesi en el Grupo Sur y en el Torneo Descentralizado aventajaron en un sólo punto a su eterno rival Universitario. La escuadra estaba repleta de grandes jugadores donde además de Cueto destacaban Sotil, Cubillas, Velasquez, Duarte o Rojas. Al terminar la temporada hubo un proceso de renovación en el equipo y Cueto abandonó la institución. Se marchó a tierras colombianas donde fichó por Atlético Nacional, club en el que sentó cátedra y cuya hinchada le sigue adorando en la actualidad. En sus dos primeras campañas en el conjunto de Medellín no consiguieron el campeonato tras un 4º lugar y un subcampeonato pero a título individual Cueto fue elegido en 1980 jugador peruano más destacado. En 1981 de la mano del técnico argentino Oswaldo Zubeldía se conquistó el cuadrangular final por delante de Deportes Tolima y se levantó el trofeo. Cueto fue la figura con 17 tantos y estuvo muy bien secundado por Hernán Darío Herrera, Lorenzo Carrabs, Guillermo La Rosa, Pedro Sarmiento o Héctor Dragonetti. Además “El poeta de la zurda” repitió galardón de mejor jugador de la Liga colombiana que ya había recibido el año anterior. Disputó su última campaña con el cuadro Verdolaga en 1983 y el curso siguiente se marchó a América de Cali. Sólo jugó un año por una lesión que le apartó durante varios meses pero pudo ampliar su palmarés con otro campeonato liguero en 1985, conseguido sólo por medio punto de ventaja respecto a Deportivo Calí. Con 34 años pasó por Deportivo Pereira en 1986 y Cúcuta Deportivo en 1987 y dio por terminado su periplo en Colombia. Volvió a su querido Alianza de Lima pero no volvió a vestir la camiseta en partido oficial. Se retiró de forma definitiva en 1991 aunque ha seguido participando en encuentros solidarios, amistosos o partidos homenaje, como por ejemplo un duelo ante el Real Madrid en 1996 donde a pesar de contar con 44 años hizo las delicias del público asistente.
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Con la Selección peruana fue internacional en 51 ocasiones con 6 goles en su haber, en un periodo que va desde 1972 a 1985. Hizo su estreno el 11 de Junio en un partido de la Copa Independencia ante Bolivia a la que vencieron por 3-0. También disputó en este torneo los encuentros ante Paraguay (cayeron 1-0) y Venezuela (vencieron por la mínima) aunque no pasaron de ronda. Su mayor éxito con la blanquirroja llegó en 1975. Convocado por Marcos Calderón para la Copa América, partió como titular en la victoria en el segundo encuentro de la liguilla frente a Bolivia (3-1), donde marcó de penalti. Este fue sin embargo su único partido en el torneo puesto que una lesión le impidió volver a gozar de minutos. Desde el banco vio como Perú lideraba el Grupo B y en semis en un partido para la historia vencían por 1-3 a Brasil en Belo Horizonte. En la gran final hubo que disputarse 3 encuentros tras la victoria colombiana en casa por 1-0 y la peruana por 2-0 en el Estadio Nacional de Lima. El duelo de desempate celebrado en Caracas cayó para el lado bicolor con un solitario tanto de Sotil. En 1978 Cueto asistió a su primer Mundial, el de Argentina. El combinado nacional iba esperanzado con hacer un gran papel debido al gran plantel que tenía en aquel momento. Encuadrados en el Grupo 4 con Paises Bajos, Escocia e Irán, lideraron la clasificación después de vencer a escoceses por 3-1 (con un tanto de Cueto) e iraníes por 4-1 y empatar a 0 con holandeses. En la segunda fase les tocó como rivales Argentina, Brasil y Polonia donde acabaron en último lugar sin ningún punto. Muy dura fue la derrota ante Argentina por 6-0 que dio el pase a la albiceleste a la final y que siempre ha estado rodeada de polémica por el presunto amaño del duelo. Al año siguiente José Chiarella contó con él para la Copa América en la que sólo disputo los encuentros de semifinales ante Chile, donde La Roja les venció por un global de 1-2. En 1981 fue parte importante en la clasificación para el Mundial de España cuando lograron el billete dejando en el camino a Uruguay y Colombia. El equipo peruano contaba con jugadores de mucho nivel y algunos pronósticos les auguraban un gran torneo y la posibilidad de llegar muy lejos. A Cueto le acompañaban Oblitas, Cubillas, Uribe, Velasquez, Duarte o Rubén Díaz pero el fracaso fue estrepitoso. Se enfrentaron en el Grupo 1 a Polonia, Italia y Camerún y no consiguieron ni una sola victoria. Empataron a 0 con los africanos, a 1 con la Azzurra y sucumbieron frente a los polacos por un sonrojante 5-1. Sus últimas actuaciones con la Selección tuvieron lugar en las eliminatorias mundialistas de 1986. Realizó dos inmensos encuentros ante la Argentina de Maradona a la que doblegaron por 1-0 en casa y con la que empataron a 2 a Buenos Aires. Esto les hizo ir a la repesca frente a Chile que les dejó sin pasaporte al Mundial tras un parcial de 5-2. El duelo de vuelta jugado en el Nacional de Lima ante 45.000 personas que finalizó con triunfo chileno por 0-1, fue la despedida oficial de César Cueto del combinado peruano.
Al finalizar su trayectoria futbolística inició su labor como técnico dirigiendo unos meses al primer equipo de Alianza de Lima en 1992 y con posterioridad a varios conjuntos de la cantera de la entidad íntima.

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